2/8/09

El glifosato. Toxicidad y efectos indeseables.


Toxicidad y efectos indeseables
La Agencia de Protección Ambiental (EPA), así como la Organización Mundial de la Salud clasificaron los herbicidas con glifosato como levemente tóxicos en la "Clase III" para exposiciones oral e inhalación, pero recientes estudios sugieren que IV sería más apropiado para exposiciones oral, dermal, e inhalatoria. Sin embargo, sigue en Clase I (severa) para exposición ocular. La revisión en 2000 concluyó que "bajo las condiciones de uso presente y esperado, no hay potencial riesgo del herbicida Roundup en poner en riesgo de salud a humanos".
Sin embargo, un estudio reciente, ha mostrado que las formulaciones y productos metabólicos de Roundup causarían la muerte de embriones, placentas, y células umbilicales humanos in vitro aún en bajas concentraciones (1 x 10-5 veces la concentración recomendada para el uso).
Los efectos no son proporcionales a las concentraciones de Glifosato sino que dependen de la naturaleza de los adyuvantes usados en la formulación. El subproducto de la degradación del glifosato AMPA y el principal adyuvante POEA dañan separados y sinérgicamente las membranas celulares como el RoundUp pero a diferentes concentraciones. Sus mezclas con Glifosato son aún más dañinas.

Fraude científico
En dos ocasiones la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos ha encontrado científicos falsificando deliberadamente los resultados de las pruebas realizadas en los laboratorios de investigación contratados por Monsanto para estudiar los efectos del glifosato. En el primer incidente involucrando ``Industria Biotest Laboratories", un revisor del EPA declaró después de la investigación sobre "falsificación de datos de rutina" que era "difícil de creer la integridad científica de los estudios cuando se dice que tomaron muestras de los úteros de conejos machos".
En el segundo incidente sobre falsificación de resultados, ocurrido en 1991, el propietario del laboratorio (Craven Labs), y tres empleados fueron acusados en 20 cargos; el propietario fue condenado a 5 años de prisión y una multa de 50.000 dólares, el laboratorio fue multada con 15,5 millones de dólares y se le ordenó pagar 3,7 millones en restitución. Los laboratorios Craven habían realizado estudios para 262 empresas, entre ellas los plaguicidas de Monsanto.

Publicidad engañosa
En 1996 Monsanto fue acusado de falsa y publicidad engañosa de los productos derivados del glifosato, acarreando una demanda judicial iniciada por el fiscal general del Estado de Nueva York. El Viernes 20 de enero de 2007, Monsanto fue declarado culpable de publicidad engañosa por presentar al Roundup como biodegradables y alegando que el suelo permanecía limpio después de su uso. Defensores del medio ambiente y de los derechos del consumidores planteó el caso en 2001 sobre la base de que el glifosato, el ingrediente principal del Roundup, está clasificado por la Unión Europea, como "peligroso para el medio ambiente" y "tóxico para los organismos acuáticos". Monsanto Francia tiene previsto apelar el veredicto.

Debate sobre los efectos endocrinologicos
Estudios in vitro han demostrado que el glifosato afecta a la producción de progesterona en células de mamíferos y puede aumentar la mortalidad de las células placentarias. Si estos estudios permiten clasificar al glifosato como un disruptor endocrino es una cuestión de debate.
Algunos consideran que los estudios in vitro son insuficientes, y están esperando a ver si los estudios con animales muestran un cambio en la actividad endocrina, ya que un cambio en una única línea celular no puede necesariamente ocurrir en un organismo entero. Además, se alega que los actuales estudis in vitro exponen las líneas celulares a concentraciones de órdenes de magnitud mayores que los se encuentran en condiciones reales, y a través de mecanismos que no experimentarían en la realidad.Otros creen que los estudios in vitro, en particular los que identifican no sólo los efecto, sino también la vía química, son pruebas suficientes para clasificar al glifosato como un disruptor endocrino, sobre la base de que incluso pequeños cambios en la actividad endocrina puede tener efectos duraderos sobre todo un organismo que pueden ser difíciles de detectar a través de estudios de todo el organismo por sí solo.
Nuevas investigaciones sobre el tema se ha previsto, y deben arrojar más luz sobre el debate.

Controversias sobre el glifosato en Argentina
En abril de 2009, medios periodísticos de Argentina anunciaron que un trabajo de Andrés Carrasco, Subsecretario de Investigación Científica y Tecnológica del Ministerio de Defensa, indica que el glifosato puede producir malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas en los embriones humanos. Además de su función en el Ministerio de Defensa, Andrés Carrasco es investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina). No obstante, dicho trabajo no ha sido publicado en una revista académica avalada por una revisión por pares, por lo que su contenido no ha sido sometido al escrutinio por parte de la comunidad científica. Es evidente el enfrentamiento con el Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, quien salió públicamente a desacreditar las investigaciones del Dr. Carrasco.
Tras esto, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), se solidarizó y acompañó al investigador "quien durante los últimos días ha sido víctima de una campaña de difamación y amenazas luego de que diera a conocer los resultados de una investigación".
Para el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el herbicida cumple con todas las normativas, y aunque ha solicitado el informe de Andrés Carrasco para su evaluación, aún no ha recibido respuesta alguna. Las cámaras del sector agropecuario atribuyen la situación a una campaña de desprestigio impulsada por el Poder Ejecutivo, a raíz de su enfrentamiento con el agro por las retenciones a las exportaciones de soja.
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Fuente: Wikipedia
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