20/12/10

Basura nuclear con sello de origen

El ferrocarril que viaja a Lubmin es el segundo convoy que devuelve a Alemania la basura nuclear que estaba depositada en plantas francesas. El primer tren ya generó una formidable contestación popular. Greenpeace ha exigido que los desechos radiactivos se entierren en donde se generaron, sin llevarlos a un destino quizá más complaciente. «La basura atómica de Karlsruhe -dicen- no tiene por qué estar en Lubmin».