23/2/14

Por el Cambio Climático hay alimentos que podrían desaparecer

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se prevé que un tercio de la  biodiversidad se extinguirá en 2050. Esto se debe a los cambios en las
temperaturas del planeta y a las precipitaciones.
Con respecto a las temperaturas los cultivos más fuertes y resistentes, como el maíz, el trigo, la soja. Otros alimentos no tienen tanta suerte en este sentido y podrían estar condenados a desaparecer.

Muchas especies de peces están disminuyendo rápidamente a causa de la sobrepesca y el cambio climático. El salmón y la trucha, que dependen del frío de los arroyos y ríos para su supervivencia, son especialmente susceptibles, pero también lo son los peces que nunca han salido del océano.
Por otro lado, los peces más grandes no están creciendo tanto como antes, algunos son 25 por ciento más pequeños porque los océanos más cálidos existe actualmente menos oxígeno disuelto.

En cuanto al chocolate, más de la mitad en el mundo se produce en Ghana y Costa de Marfil, regiones que podrían sufrir las consecuencias del cambio climático. Los científicos predicen que el aumento de las temperaturas en regiones productoras están afectando el crecimiento de cacao, lo que llevaría a que su producción redujera de manera significativa en 2030.

Por otra parte, los científicos informan que incluso un aumento en la temperatura de medio grado puede afectar negativamente a la cosecha de café en todo el mundo. Además, el incremento en los eventos de lluvia inducidas por el calentamiento ya ha reducido los rendimientos de los cultivos, por ejemplo, la producción en la India disminuyó un 30 por ciento entre 2002 y 2011.

Asimismo, las condiciones climáticas ideales que han beneficiado a las regiones productoras de vino en el mundo, tales como Francia y California están cambiando. Temperaturas elevadas prolongadas pueden reducir el rendimiento de la uva o incluso alterar su calidad.
Por otra parte, la planta de cacahuete, la Arachis hypogaea, necesita condiciones especiales para prosperar, como una temperatura subterránea y una humedad adecuadas. Pero el aumento de las temperaturas y las sequías históricas en las regiones de cultivo de maní ahora amenazan su producción.

Danielle Nierenberg de Food Tank, recalca que las sociedades actuales debemos volver a tener en cuenta “aquellos alimentos vegetales procedentes de nuestras poblaciones más antiguas o indígenas y volver a adoptarlas en nuestra alimentación”.
En numerosas ocasiones organizaciones, como la FAO, y expertos han admitido y probado la importancia de las comunidades indígenas y locales para proteger la biodiversidad de alimentos vegetales y animales.

De hecho, este tipo de cultivos resulta ser más resistentes a las altas temperaturas, sequías, pestes, enfermedades, además de ser ricos en micronutrientes y vitaminas.